
La persecución a Falun Dafa comenzó en julio de 1999. Desde entonces, un gran número de practicantes han sido arrestados, detenidos y torturados por negarse a abandonar sus creencias. A veces, cuando han sido torturados casi hasta la muerte, en lugar de recibir asistencia médica, los funcionarios del partido comunista chino (PCCh) a menudo siguen torturándolos y luego afirman que murieron por causas naturales para encubrir sus actos de violencia.
Felicitaciones de la oficina 610 por la muerte de Liu (La oficina 610 es una institución (Ministerio) creada por el gobierno comunista para la persecución severa a los practicantes de Falun Dafa.)
La Sra. Liu Xiaolian, de la provincia de Hebei, fue detenida cuatro veces por sus creencias, con un total de cinco años y cuatro meses de prisión. Sufrió todo tipo de torturas, incluyendo ser estirada hasta casi desmembrarla de los brazos y piernas por cinco personas, golpeada mientras llevaba cadenas de 25 kilos en los pies, forzada a recibir inyecciones, alimentada con drogas tóxicas, electrocutada con picanas eléctricas de alto voltaje y humillada por pacientes varones con trastornos mentales. Los funcionarios pensaron que moriría muchas veces, pero sobrevivió e informó regularmente sobre la crueldad a la que fue sometida.
Después de que un artículo de Minghui informara que la Sra. Liu había sido severamente torturada, fue arrestada por tercera vez el 28 de diciembre de 2003 y trasladada a un centro de detención en enero de 2004. Zhou Xinhua, subsecretaria del partido de la ciudad, le preguntó a su marido [el Sr. Liu], “Si ella muere durante la custodia policial, ¿cuánto tendremos que pagar?”.
Qian Yulan, subdirector del centro de primera detención de la ciudad de Chibi, golpeó a la Sra. Liu en la cabeza con botas de cuero. Comenzó a salirle sangre por los ojos, oídos y boca, y perdió la capacidad de cuidarse. Para evitar ser considerados responsables de su condición, las autoridades la devolvieron a su casa en mayo de 2004.
Cuando la Sra. Liu fue detenida por cuarta vez en abril de 2006, en lugar de llevarla al centro de detención, las autoridades la llevaron al hospital mental de Pufang. Debido a que se negó a renunciar a su creencia, los funcionarios y un médico llamado Zhang la torturaron. La golpearon con picanas eléctricas de alto voltaje durante cuatro horas, la humillaron y permitieron que jóvenes pacientes varones con trastornos mentales abusaran de ella.
Ella contó: “Me inyectaron drogas desconocidas por vía intravenosa durante 24 horas. Todo mi cuerpo se oscureció y perdí el conocimiento durante dos días. Cuando desperté, no podía hablar…”.
Durante dos años y medio en el hospital psiquiátrico, sufrió malos tratos físicos y mentales. Estuvo al borde de la muerte y el médico dijo que viviría unas tres semanas más. Fue llevada a casa en septiembre de 2008.
Desde el punto de vista médico, ese fue el peor abuso que la Sra. Liu jamás haya tenido que soportar. Anteriormente, la sangre se filtraba por sus poros y formaba cicatrices. Esta vez, todo su cuerpo se hinchó y su piel se volvió opaca. La llevaron al hospital para que le hicieran una ecografía, y el médico se sorprendió al ver que su corazón estaba tan dañado que sus ventrículos no podían cerrarse.
Inmediatamente después de la muerte de la Sra. Liu en la tarde del 26 de octubre de 2008, un oficial de la oficina 610 de la ciudad de Chibi llamó a la ciudad de Chibi felicitándolos por la muerte de Liu. (Tomado de: Minghui.org)
