José Andrés Calderón. (Captura de Pantalla You Tube La Gaceta de la Iberosfera))
José Andrés Calderón enfrenta multas por rezar el Rosario en Ferraz. Defiende el derecho a la oración pública en España. Conozca su lucha y las implicaciones legales
En un reciente episodio que ha desatado controversia en la Comunidad de Madrid, José Andrés Calderón, un joven ferviente defensor del rezo del Rosario en la vía pública, ha sido sancionado por el delegado del Gobierno. Calderón enfrenta tres multas que suman un total de 3.900 dólares, acusado de desobediencia y resistencia a la autoridad. El incidente, según las autoridades, causó el corte de tráfico en la calle Ferraz, afectando el tramo entre Buen Suceso y Marqués de Urquijo.
Calderón ha calificado la sanción como un “despropósito propio de una tiranía” y ha manifestado su determinación de defender el derecho de los católicos a rezar en público. “Iré hasta el final para defender este derecho”, declaró en la red social X (anteriormente conocida como Twitter).
Los hechos se remontan al 12 de noviembre de 2023, cuando un grupo de jóvenes se reunió en el Santuario del Inmaculado Corazón de María a las 19:30 horas para rezar en defensa del catolicismo. Calderón, rememorando aquel día, expresó: “No debemos estar recluidos en los templos ni avergonzarnos de nuestra Fe”. Este grupo de fieles reza “por la conversión de España y del mundo”, con la esperanza de llevar el corazón de Dios al pueblo, independientemente del gobierno en turno. “Este es el objetivo más ambicioso que puede haber. Si se consiguiera, el cambio vendría por sí mismo”, añadió Calderón.
A pesar de las sanciones impuestas, Calderón aseguró que siempre comunicó sus convocatorias a la Delegación del Gobierno, aunque en una ocasión decidieron prohibirlas sin una razón clara de urgencia. “Alegaron que no había razones de urgencia para darme la autorización. Su actuación fue arbitraria y contraria a la jurisprudencia”, afirmó el joven.
El caso ha escalado legalmente, siendo recurrido ante el Tribunal Supremo y ahora ante el Tribunal Constitucional. Calderón también mencionó la jurisprudencia de la Corte de Estrasburgo, que establece que ninguna autoridad administrativa puede prohibir una concentración por razones de urgencia, subrayando que debería existir un problema de “orden público” para justificar tal prohibición. Acusó al delegado Francisco Martín Aguirre de inventar esta “excusa”.
En declaraciones a LA GACETA, Calderón señaló que el verdadero interés del Gobierno es acabar con los rezos en la vía pública, similar a las medidas tomadas contra las concentraciones frente a las clínicas abortistas. “Son conscientes de que la oración tiene muchísimo poder y las grandes batallas a las que se ha enfrentado España siempre se han ganado con un rosario en la mano”, afirmó.
A pesar de las dificultades, Calderón ha recibido apoyo significativo, con personas ofreciéndose a organizar un ‘crowdfunding’ para cubrir las multas. “Estoy muy agradecido. Tengo claro que vamos a seguir rezando en Ferraz hasta que Dios quiera porque sólo debemos tener miedo a no vivir en gracia con Dios y es mucho lo que nos jugamos”, concluyó.
La situación de José Andrés Calderón es un reflejo de la lucha por los derechos fundamentales y la libertad de expresión religiosa en espacios públicos. Mientras que las autoridades buscan mantener el orden público, los fieles como Calderón continúan defendiendo su derecho a manifestar su fe abiertamente. Este caso podría sentar precedentes importantes en la relación entre la libertad religiosa y la administración pública en España.
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