Genocidio Cultural en Mongolia Interior, una Tragedia Ignorada


8 minutos de lectura. Desde hace décadas, la región de Mongolia interior se haya sometida a un sistemático genocidio cultural por parte de la China comunista. Pero el mundo parece ignorar esto.


En Mongolia interior -o Mongolia del Sur, como prefieren llamar a su tierra los mongoles-  se está presentando un genocidio cultural que nadie conoce, donde el PCCh (Partido Comunista Chino) abusa de los derechos humanos e intenta destruir la identidad mongola. El pueblo lo describe como ‘una Revolución Cultural’, que ellos no están dispuestos a aceptar.

¿Cuál es la situación en Mongolia Interior?

Han sido múltiples los atropellos que ha sufrido el pueblo mongol de parte de China por más de seis décadas, entre las cuales vamos a nombrar algunas.

Entre la década de los 60 y 70, el PCCh lideró una purga a gran escala de intelectuales a lo largo del territorio mongol sureño. Miles fueron acusados de ‘derechistas nacionales’ y ‘separatistas nacionales’ y estuvieron encarcelados de 4 a 15 años.

Durante la revolución Cultural China liderada por Mao Tse Tung, durante la década de los 60, los mongoles sufrieron tremendamente: cerca de 100 mil mongoles del sur fueron asesinados, y más de medio millón perseguidos. En total, un tercio de la población sufrió esta campaña.

Estas matanzas y atropellos en Mongolia del Sur las realizaron el Ejército Popular de Liberación y los colonos chinos.

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La revolución cultural arrasó también con la religión. Destruyeron miles de monasterios budistas y los monjes fueron perseguidos. Recientemente, pensando en el turismo y en demostrar ante el mundo un respeto religioso inexistente, el gobierno ha comenzado a restaurar algunos templos.

En 2001, China implementó en Mongolia dos políticas: de ‘Migración ecológica’ y de ‘Prohibición total del pastoreo de ganado’. El supuesto objetivo era ‘recuperar el ecosistema de pastizales’, pero Enghebatu Togochog, director del Centro de Información de Derechos Humanos de Mongolia del Sur, asegura que:

“El objetivo de estas políticas era acabar completamente con las comunidades rurales de pastores y poner fin al estilo de vida nómada de los mongoles. Las tierras de los pastores son tomadas por los Gobiernos locales y las industrias extractivas chinas sin consentimiento libre, previo e informado”.

Desde agosto de 2020, China aprobó una ley de educación para la Región Autónoma de Mongolia Interior que establece que en las escuelas las asignaturas más importantes deben ser dictadas en chino mandarín, con sus respectivos textos en el mismo idioma. Para 2022 ya debe ser obligatoria para toda la región.

La constitución de China garantiza a los 56 grupos étnicos minoritarios del país la “libertad de usar y desarrollar sus propios idiomas hablados y escritos”, sin embargo, las autoridades chinas ya llevan 60 años de destrucción lenta de sus culturas.

El objetivo final es en realidad la supresión de las regiones autónomas y la cimentación de una identidad única. Para esto necesita abolir las 56 minorías étnicas.

La Política Étnica de Segunda Generación de Xi Jinping

Cuando Xi Jinping asumió el poder en 2012, adoptó la “Política Étnica de Segunda Generación”; esta argumenta que la autonomía de las minorías étnicas solo lleva a la creación de movimientos separatistas que amenazan la seguridad nacional.

Es una política sostenida de forma incansable por el gobierno chino; incluso en la sesión legislativa anual del país del 5 de marzo de este año, Xi Jinping reiteró el llamado a los grupos étnicos para «permanecer juntos como semillas de granada».

El gobierno chino siempre ha considerado las diferentes identidades étnicas como una amenaza para su régimen comunista y realmente le son incómodas.

La implantación de esta política ha producido deserción escolar y fuertes manifestaciones masivas en las que se pide respetar su cultura. Las protestas han dejado miles de detenidos e incluso muertos.

El pueblo mongol teme perder su identidad cultual, y caer en la misma situación de las Regiones Autónomas de Xinjiang y el Tíbet, donde el mandarín es el idioma predominante en las escuelas.

¿Quiénes son los mongoles?

El Imperio mongol, fundado por Genghis Khan en las estepas de Mongolia, en el siglo XIII, está conformado por varias tribus nómades que conquistaron parte de Eurasia, y China, asentando la llamada dinastía Yuan (de 1271 a 1368 d.C.).

En 1947, el PCCh anexó la Mongolia interior a China, siendo una de las cinco Regiones Autónomas de la República Popular China. Desde entonces, su cultura ha sido sistemáticamente menguada y su libertad restringida con la aplicación de la política poblacional.

Al igual que con los uigures en Xinjiang y el Tíbet, China promueve la migración de chinos Han para disolver la etnia mongol al promover matrimonios mixtos que desaparecen la cultura y con el tiempo llevan a la extinción de la estirpe mongol.

Los mongoles constituyen una sexta parte de los habitantes de la región, 3 millones 278 mil, según censo de 2020.

Qué dice la comunidad internacional

Lo que ocurre en Mongolia hasta el momento no ha tenido tanta trascendencia internacional. Pero se espera que, así como los problemas de los uigures y el Tíbet se demoraron en salir a la luz y en la actualidad, países como EEUU, han promulgado políticas de apoyo para que se respeten sus derechos humanos, así también suceda con los mongoles.

También es cierto que, debido al extremo control de China sobre el pueblo mongol, muy pocos han tenido la oportunidad de salir del territorio para denunciar en el exterior los atropellos que ocurren en su región, y pedir asilo. Hasta hace pocos años países de Europa y EEUU se han enterado.

Mientras tanto, el descontento del pueblo crece ya que las autoridades mongolas siguen defendiendo las intervenciones de China y las consideran ‘misiones políticas importantes’.

Se espera que los países democráticos y ONGs defiendan la preservación cultural de Mongolia del Sur, denunciando públicamente las violaciones de los derechos humanos, orientando a los líderes para que empoderen a las sociedades locales, y exigiendo a los Gobiernos democráticos para que ejerzan presión sobre el Gobierno chino.


Artículo escrito por Beatriz Rodríguez C. para VCSradio.net. Con información de Bitter Winter e Infobae

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