Las vacunas contienen mercurio, un potente neurotóxico

Las vacunas contienen mercurio, el elemento no radiactivo más tóxico que existe, y ese es el problema real. Durante los últimos años los niños han recibido -a través de las vacunas- dosis de mercurio 250 veces superiores al límite seguro para el ser humano.

Hace 100 años las enfermedades infecciosas eran la principal causa de muerte en el mundo y gracias a las vacunas, virus letales para el ser humano han sido erradicados, como la polio.  Pero ahora, las vacunas contienen mercurio, un potente neurotóxico.

El compuesto Timerosal es un agente antiséptico y antifúngico que se ha utilizado desde los años 30 y que contiene aproximadamente un 50% de etilmercurio, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) analiza el papel del timerosal en las vacunas y considera que “el mercurio es uno de los 10 productos o grupos de productos químicos con mayores repercusiones [negativas] en la salud pública. La exposición al mercurio, incluso en cantidades muy pequeñas, puede causar graves problemas de salud, sobre todo en el desarrollo fetal e infantil. El mercurio puede tener efectos tóxicos en los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, los pulmones, los riñones, la piel y los ojos”.

(Fuente:Bles.com)