20 de julio: símbolo de libertad en Colombia, y de muerte en China


4 minutos. Mientras 50 millones de colombianos celebramos el grito de independencia, en China hay más de 100 millones de practicantes de Falun Gong que claman por el derecho a practicar libremente su fe.

Arribamos una vez más a una de las conmemoraciones más importantes de Colombia este 20 de julio, cuando se celebra otro aniversario del grito de independencia de 1810.

Tradicionalmente se ha celebrado esta fecha con un majestuoso desfile militar por las principales calles de Bogotá, como homenaje a los soldados que dieron la libertad al país.

La mayoría de los colombianos esperamos esta fecha con espíritu patriótico. En ella recordamos el comienzo del duro camino que recorrieron nuestros antepasados hacia una tierra soberana.

Desafortunadamente, este año no habrá desfile. A cambio de esto, como un símbolo de los tiempos aciagos que vivimos, se anuncian manifestaciones en las principales ciudades del país, especialmente en Bogotá.

No veremos los desfiles militares pacíficos y heroicos de todos los años, sino el despliegue del movimiento violento y destructivo autodenominado “primera línea”; este, financiado en forma clandestina por las guerrillas y apoyado por los movimientos políticos de izquierda, es el que toma el relevo.

Pero, aun sin desfile, y con tiempos caóticos, los colombianos seguimos apostándole a nuestras fuerzas militares y a la democracia que ha caracterizado al país. Todos sabemos que vendrán buenos tiempos y se recuperará la paz anhelada.

Sin embargo, en otras latitudes, la fecha que para Colombia significa libertad, para otros millones de personas significa persecución y muerte.

Tal es el caso del grupo espiritual Falun Gong, que hoy 20 de julio conmemora 22 años del inicio de la persecución más cruel de los últimos tiempos por parte del régimen comunista chino. Se trata de una política de erradicación total.

Esta persecución ha sido denunciada por las diferentes ONGs y movimientos pro derechos humanos, así como por la ONU y el Parlamento Europeo.

La disciplina Falun Gong es una antigua practica de meditación que se dio a conocer en China en 1992. Gracias a los beneficios para la salud, llegó a congregar más de 100 millones de practicantes en el territorio chino. El gobierno comunista vio esta popularidad como una amenaza a su poder; además del hecho que, siendo una práctica espiritual, iba en contravía del ateísmo promulgado por el Partido.

Fue así como el 20 de julio de 1999, el gobierno chino en cabeza del PCCh, ordeno el exterminio del grupo espiritual; para esto ha apelado a todas las tácticas aprendidas durante tantos años de experiencia en estos temas.

Ese nefasto día de julio se llevaron a cabo miles de arrestos y condenas, sin juicio previo, por el solo hecho de ejercer la práctica. Se crearon centros de detención y de lavado de cerebro, donde se les obligaba a dejar la práctica, so pena de morir en medio de torturas.

Simultáneamente, se creó un lucrativo negocio, por medio de la extracción de órganos a los practicantes en los hospitales militares; dichos órganos son vendidos a extranjeros en entregas exprés.

Según cifras oficiales, desde 1999 han muerto 4677 practicantes de Falun Gong. Pero lo cierto es que la cifra real es muy superior, sabiendo el sistema de ocultación que acostumbra manejar el régimen chino.

Por todo lo anterior, podemos observar cómo, mientras 50 millones de colombianos festejamos este 20 de julio el grito de independencia, en China hay más de 100 millones de practicantes de Falun Gong que claman por el derecho a practicar libremente su fe.

Editorial VCSradio.net

Foto Canal Institucional


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