Sixto Porras, director de Enfoque Familias, destaca en CIFAM Guadalajara 2024 la importancia del perdón y la superación de desafíos familiares para construir una vida llena de amor y esperanza
“No existe familia perfecta. No existe una familia perfecta en la cual uno pueda decir lo tengo todo. No la hay, y por eso es importante que todas las familias entiendan que van a enfrentar crisis, que van a enfrentar retos que deben ser superados”, dijo el Sr. Porras, originario de Costa Rica y director de Enfoque Familias.
Enfoque de Familias organización sin fines de lucro que ha liderado iniciativas para ayudar a familias hispanas, explora la idea de que la familia, a pesar de ser un pilar fundamental en la vida de las personas, no está exenta de desafíos y crisis.
Durante su participación en las jornadas del Congreso Internacional de Familias CIFAM Guadalajara 2024 el pasado mes de marzo y a través de su experiencia personal y una profunda reflexión, el señor Porras destaca la importancia del perdón como herramienta para sanar las heridas del pasado, romper la herencia de dolor y construir una nueva historia familiar llena de amor y esperanza.
En una emotiva conferencia llena de historias personales, el escritor planteó al público la importancia de la familia y las acciones que se pueden tomar para trabajar en que puedan ser mejores.
“Si yo no supero los temas del pasado, los retos del pasado, los traumas del pasado, estoy condenado a repetir la historia y es crucial que yo pueda perdonar a quienes me engendraron si se fueron, a quienes me engendraron si me fallaron, a quienes me engendraron si me abusaron», expresó.
Enfatizo así mismo: “Yo no puedo repetir los errores del pasado. No estoy destinado a vivir como esclavo de los errores de los abuelos y de los padres”.
El autor resaltó en su conferencia que la familia no se define por la perfección, sino por la capacidad de enfrentar los retos y superar las adversidades juntos. Es en este proceso de crecimiento donde el perdón juega un papel crucial. Al perdonar a quienes nos han lastimado, nos liberamos de la amargura y el rencor, permitiendo así una sanación emocional que nos abre las puertas a un futuro más positivo.
Porras comparte la historia de su madre, una mujer que, a pesar de las dificultades y el abandono de su padre, se negó a repetir la historia de dolor y construyó una nueva narrativa familiar llena de amor y aceptación. Su ejemplo inspira a los lectores a tomar la responsabilidad de romper con la herencia de dolor y crear un legado de sanación y bienestar para las generaciones futuras.
El artículo también aborda el tema del divorcio, al que Porras se refiere como una forma de manipulación y agresión. En su lugar, promueve la idea de la unión familiar como un compromiso sagrado que debe ser fortalecido mediante el diálogo, la comprensión y el respeto mutuo.
Para construir una familia sana y funcional, Porras propone eliminar los gritos, las críticas constantes y el menosprecio. En su lugar, invita a los miembros de la familia a tratarse con amabilidad, admiración y respeto, reconociendo las cualidades y esfuerzos de cada uno.
El autor también resalta la importancia de aprender a resolver los conflictos de manera constructiva, sin herir ni acumular rencor. El diálogo honesto y la disposición a disculparse son claves para mantener una comunicación sana y fortalecer los lazos familiares.
Porras concluye su mensaje afirmando que la familia es funcional no por la presencia de todos sus miembros, sino por la salud emocional, espiritual y la sensación de plenitud que se experimenta entre quienes la conforman. La presencia de Dios, según el autor, es el elemento que llena todo y completa la familia.
En entrevista para The Epoch Times en Español el Sr. Porras dijo que es difícil superar la adversidad sin Dios. También habló de lo difícil que es perdonar sin el principio de que esa misma persona puede ser perdonada. Sin el perdón, subrayó, uno se está condenado a repetir la historia, a llenarse de amargura y despertar sentimientos de venganza, odio y rencor.
Compartió así mismo: “Cuando yo veo a alguien sin Dios, veo a alguien repitiendo errores del pasado. Y una de las visiones fundamentales de nosotros es perdonar. Yo vengo de ahí, vengo de una heroína, de una mujer que, sin padres, sin madre, siendo madre adolescente, abusada en la infancia, escribió una nueva historia en nosotros”.
Como reflexión final, Sixto Porras nos recuerda que la familia es un espacio de crecimiento, aprendizaje y sanación. Al perdonar, romper con la herencia de dolor y practicar el diálogo y el respeto mutuo, podemos construir familias más fuertes, resilientes y llenas de amor.
Artículo escrito por Margarita Restrepo para VCSmedia.net con información de The Epoch Times en español
Le puede interesar:
