En 2020, Oregón se convirtió en el primer estado de Estados Unidos en despenalizar la posesión de pequeñas cantidades de todas las drogas, incluyendo la cocaína, la heroína, el LSD, la metanfetamina y la oxicodona, ahora sus habitantes viven una tragedia.
Los fallecimientos relacionados con el consumo de opioides pasaron de los 280 que hubo en 2019 hasta los 955 que van en este 2023, registra Voz Media.
Ante estos resultados, la población rechaza las normas asociadas a este drama. La mayoría cree que se deben modificar la norma para volver a penalizar la posesión de drogas, es decir un 64 por ciento, frente al 36% que insiste en mantenerla normal tal y como está.
Aunque la Medida 110, que aprobó la despenalización, también creó un fondo de 100 millones de dólares para financiar programas de tratamiento de la adicción y prevención del consumo de drogas, resulto inútil, si de salvar vidas se trataba.
El consumo de drogas en público también es más visible en Oregón desde la despenalización. En algunas ciudades, como Portland, los consumidores de drogas se reúnen en parques y zonas públicas para consumir sustancias. Esto ha generado quejas de los residentes y comerciantes de la zona.
En general, los resultados de la despenalización de las drogas en Oregón son adversos, y un ejemplo para quienes insisten en ella.
La laxitud de la Medida 110
La condición de las normas de despenalización para aquel a quien se le incaute la cantidad es la de llamar a una línea telefónica disponible las 24 horas del día y que invita al usuario a participar en el programa de desintoxicación. Sin embargo, no resultó funcional. Tan solo el 1% de aquellos multados por posesión llamaron a la línea de ayuda.
Un panel de trabajadores de las fuerzas del orden del Oregón, que compareció ante el Congreso estatal, restableció la posesión de drogas como delito menor de clase A, que se castiga con hasta un año de cárcel o una multa de $6.250.
“No creemos que el retorno al encarcelamiento sea la respuesta, pero restablecer un delito menor (de clase A) por posesión (…) es de vital importancia”, dijo ante los legisladores de Oregón Jason Edmiston, jefe de policía de la pequeña ciudad rural de Hermiston, en el noreste de Oregón.
Educación y valores
Mientras los políticos siguen dando palos de ciego a expensas de sus contribuyentes, ignoran la realidad básica del ser humano carente de valores esenciales que les guíen en la elección de lo que es más saludable.
Si hay algo que distingue a los movimientos impulsados por la ideología de género ‘woke’, ‘progresistas’, LGTBI y otros similares es que corrompen la educación de los jóvenes al extremo de arruinar sus vidas.
Destruyen los principios de autocontrol, método y disciplina propios de la cultura tradicional, y los hunden en el sin sentido de lo ‘novedoso’ que incluye drogas y la eliminación de las protecciones psicológicas y espirituales que necesitan.
Escrito por José Hermosa para VCS Radio.net.
Imagen de portada (Toma de YT / @SupercuriosoOficial).
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