Vacíos de la Teoría de la Evolución de Darwin. (imagen Envato)
Tiempo de lectura 7 minutos. Darwin había considerado la evolución como una hipótesis y esperaba que las generaciones posteriores encontraran pruebas que la demostraran
Charles Darwin, naturalista británico, nació en Shrewsbury en 1809. Estudió teología a muy temprana edad y solía ir a la iglesia con su madre. Darwin fue vanidoso desde niño y frecuentaba competir con sus hermanos para llamar la atención.
En su autobiografía “Recuerdos del desarrollo de mi mente “escribió: “De pequeño era muy dado a inventar falsedades deliberadamente, y siempre lo hacía para causar expectación”, “Por ejemplo, una vez reuní mucha fruta valiosa de los árboles de mi padre y la escondí en los arbustos, y luego corrí a toda prisa para difundir la noticia de que había descubierto un montón de fruta robada”.
Darwin estudió dos años en la Facultad de Medicina de la Universidad de Edimburgo, y luego tres años en el Christ’s Collage de la Universidad de Cambridge. Consideraba las clases “intolerablemente aburridas” y prefería dedicarse a cazar, montar a caballo o detonar explosivos.
Su padre enfadado le dijo: “No te preocupas más que de disparar, de los perros y de cazar ratas, y serás una desgracia para ti y para toda tu familia”.
Darwin contrajo matrimonio en 1839 con su prima Emma y tuvieron diez hijos. La mayoría de ellos enfrentó dificultades de salud. Tres de ellos resultaron estériles, tres murieron antes de cumplir los diez años, los otros sufrían de depresión y de otras enfermedades.
Darwin atribuyó estas desgracias de sus hijos al hecho de haber contraído matrimonio con una pariente cercana. Sin embargo, su esposa Emma pensaba que los sufrimientos de sus hijos se debían a la falta de respeto de su esposo hacia Dios.
Ella era una cristiana devota. Muchas veces le había pedido a Darwin que revisara el libro que él escribió “El origen de las especies” porque, según ella, sin fe, este mundo no tendría remedio. Pero Darwin no la
escuchó. Tres años después que Darwin empezara a escribir “El origen de las especies“, contrajo una extraña enfermedad que ningún doctor pudo diagnosticar ni su padre que era un médico muy reconocido. Por causa de esta enfermedad, sólo podía trabajar dos o tres horas al día.
Para calmar su dolor, Darwin probó muchos tratamientos, pero ninguno de ellos pudo calmarle sus dolores. Falleció en 1882.
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Viaje alrededor del mundo
Empezó a forjar sus ideas de naturalista en el año 1831 cuando inició un viaje en el barco científico llamado HMS Beagle. Por cinco años navegaron alrededor del mundo. En cada parada del barco, él tuvo la oportunidad de estudiar y catalogar plantas y animales de la localidad y empezó a observar patrones interesantes en la distribución y las características de los organismos.
Darwin permaneció cinco semanas en las islas Galápagos en el Ecuador y según él, fue la experiencia más importante de toda su travesía. Durante este tiempo observó muchas plantas y animales que eran muy distintos de las especies de la parte continental de América del Sur.
Después de la travesía en el Beagle regresó a Inglaterra en 1836, y posteriormente paso los siguientes veinte años trabajando en su teoría de la evolución. Sus observaciones de la vida silvestre de las islas
Galápagos y de otros sitios, dieron como resultado su teoría de la evolución, publicada en el libro “El origen de las especies por medio de la selección natural”.
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Teoría de la evolución de Darwin y la “Selección Natural”
Esta teoría plantea que las “especies” cambian con el tiempo. Las especies nuevas, grupo de organismos que pueden reproducirse y producir descendencia fértil, provienen de especies preexistentes. Todas las especies comparten un ancestro común. Quiere decir que cada especie tiene su propio conjunto de diferencias genéticas.
Se basa en la variabilidad en la descendencia, es decir, no todos los descendientes de una pareja son exactamente iguales, unos son más altos, otros más bajos, de diferente color, etc. Diferentes cambios
ambientales provocarían la supervivencia de los más adaptados al medio, debido a una selección natural que, mediante diversos mecanismos, dejaría fuera a los que menos se adapten al medio
ambiente.
Esta teoría explicaba cómo podían evolucionar las poblaciones. Es decir, cómo éstas se adecuaban para vivir en sus entornos con el paso del tiempo.
La inteligencia del cerebro humano, el misterio del cuerpo humano y la precisión de los cuerpos cósmicos no pueden ser explicados por el azar, por lo que han originado un intenso interés en los últimos miles de años. El filósofo británico William Paley expuso en su libro Teología Natural, publicado en 1802, que la complicada estructura del cuerpo humano, como los ojos y las articulaciones, debía haber sido diseñada
por un Creador inteligente.
Aunque el libro de Paley le convenció en un principio, Darwin lo descartó más tarde. No creía en la existencia de la Torre de Babel ni en la señal del arco iris detallada en el Antiguo Testamento. Las
teorías de Darwin sobre el origen del ser humano causaron muchas controversias en la sociedad más conservadora y religiosa de esa época, pues solo existía una explicación religiosa sobre el origen del
ser humano: El hombre fue creado por Dios. Incluso Darwin nunca pudo responder la pregunta ¿Cómo se formó el primer ser vivo que dio origen a las especies? Él evitó publicar una respuesta, tal vez por falta de pruebas o quizás por sus ideas religiosas.
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Interrogantes sobre la teoría de la evolución de Darwin
Esta teoría de la evolución por selección natural se ha enfrentado a muchos interrogantes desde que Darwin la publicó en 1859 en su libro “El Origen de las Especies“.
La teoría refuta diferentes creencias y los descubrimientos científicos actuales han demostrado que los tres elementos que demuestran la evolución como son: la anatomía, la similitud de los embriones y la arqueología no poseen fundamento. La biología molecular y la genética han demostrado que la teoría de la evolución es imposible.
Aun, el propio Darwin había considerado la evolución como una hipótesis y esperaba que las generaciones posteriores encontraran pruebas que la demostraran. Sin embargo, cada vez han aparecido más hallazgos contradictorios.
La teoría de la evolución proponía la transmutación o transformación de las especies mediante la selección natural. También se apoyaba en las siguientes teorías:
La anatomía comparada
La paleontología
El desarrollo embrionario
Sin embargo, la ciencia moderna ha refutado todas estas teorías. Lo analizaremos en nuestra segunda parte.
Artículo escrito por Margarita Restrepo para VCS radio con información de Minghui.net.
Locución, Katya Comas
Imagen de portada, Envato

