La olla rota – cuento

La olla rota es un ameno cuento que nos deja valiosas enseñanzas. A continuación, lo puedes escuchar o leer

La olla rota

En una remota montaña de la India, vivía un brahmán llamado Savarakipana, que significa «nacido para ser pobre». Cierto día recibió una gran cantidad de arroz y, una vez hubo terminado de cenar, aún le quedó suficiente para el día siguiente. Para que no se fuera a estropear, lo guardó en una olla de barro que colgó de un clavo en la pared, encima de su cama.

Una vez se fue a dormir, el brahmán no podía conciliar el sueño, pensando en la olla de arroz. Recordó que el año anterior se había presentado una gran escasez de alimentos, producida por las intensas lluvias. Esto había producido una gran hambruna pues la comida había alcanzado altísimos precios.

–Si ahora reinase de nuevo el hambre en el país –se dijo–, podría fácilmente obtener cien rupias por ese puchero de arroz, con las cuales no me quedaría difícil comprar una pareja de cabras, macho y hembra. Ellas me darían cabritillas cada seis meses, por lo que a la vuelta de pocos años ya tendría un gran rebaño.

– para entonces, vendería las cabritillas, y con ese dinero podría comprar un toro y una vaca. Con el producto de los terneros que ellos me darían, compraría unos cebús, y sus crías me darían el dinero suficiente para adquirir una pareja de caballos. Por supuesto, cuando vendiera los potros, ya sería un hombre rico.

– siendo rico, me compraría una gran casa, a la cual invitaría al gobernador. Él quedaría impactado por mi hermosa propiedad y no dudaría en concederme la mano de su hija, entregando una dote generosa.

– no mucho después tendríamos un hijo, a quien pondríamos Somasarman por nombre. Una vez mi hijo fuera lo suficientemente grande para balancearlo sobre mis rodillas, lo tomaría…

Justo en ese momento, dejándose llevar por el entusiasmo, el brahmán levantó bruscamente una pierna y golpeó la olla, la cual voló por los aires, y su contenido cayó sobre él, quedando cubierto de arroz de pies a cabeza.

Por esto es que, a orillas del sagrado río Ganges, los sacerdotes dicen a sus fieles oyentes, para recordarles que deben comportarse cuerdamente:

– Quien hace locos planes para el futuro, quedará cubierto de arroz como Savarakipana.

Reflexión: está bien soñar con un futuro mejor, pero si perdemos el rumbo de la realidad, en vez de lograr ese futuro deseado, seguramente estropearemos la comida de hoy.

Adaptado de revista Esfinge

Fondo musical: Tu música sin copyright TMSC

¿Quiere encontrar más cuentos y narraciones interesantes como La olla rota, que le dejarán siempre alguna enseñanza? Visite nuestra sección Relatos de Sabiduría en VCSradio.net